El ejercicio en las personas mayores

Tengo un amigo escritor. Mi amigo ha tenido momentos muy exitosos en su carrera, pero también ha pasado por muy malos periodos. Desde hace un tiempo está en cama, sin poder caminar, porque ya está mayor y eso le ha traído diferentes enfermedades. Sin embargo, gracias a diferentes artículos que le permiten hacer ejercicio y ser independiente, como estas rampas para sillas de ruedas, mi amigo ha podido continuar con su pasión: la escritura.

Cuando le dijeron que tenía que permanecer en cama, mi amigo se puso muy triste, sin embargo, la escritura era su salvavidas, pero cuando no pudo caminar más cayó en tal depresión que dejó de escribir. Gracias al apoyo de sus familiares y sus amigos, este magnífico escritor volvió a su trabajo. Un amigo que tenemos en común se apareció un día en la casa con un trapecio para la cama y una rampa. Aunque al inicio mi amigo escritor se mostró reticente a usarlo, cuando descubrió la posibilidad de volver a escribir no lo pensó dos veces.

A pesar de su enfermedad, mi amigo hoy día es una persona feliz. Puede escribir y con eso basta. Si estás en un caso similar, o conoces a alguien que lo esté, no pierdas la esperanza. Casi siempre se puede hacer algo al respecto.